Tarija tiene grandes problemas en sus instituciones y empresas de servicio público

Typography

Marcel Ávila Reese

Las cargas económicas que la sociedad tarijeña soporta hasta hoy son la consecuencia de gestiones inadecuadas. Aunque se busca recientemente superar esta denominada “crisis”, con préstamos bancarios para concluir proyectos inconclusos heredados y afrontar otros, que son de urgencia como la salud, los servicios básicos y la educación, hoy tenemos un Departamento ahogado en demandas sociales.
Otro ejemplo es la no solución al problema de la Cooperativa de Servicios de Telecomunicaciones Tarija, perjudica al usuario final quien debe pagar por un servicio encarecido y muy poca calidad en internet y cable, que afecta a muchas familias de zonas alejadas al centro urbano.
Los vericuetos legales continúan mientras aguardamos una resolución política y administrativa de los Consejos de Vigilancia y Administrativo, que hasta hoy siguen marcando el paso redoble de contraataques en una batalla de influencias, desfalcos, sueldos exorbitantes, pese a los esfuerzos que se dicen están realizándose para atender con prontitud los problemas que se suceden, desde hace décadas.
Servicios Eléctricos de Tarija con una larga data de beneficios exclusivos para sus trabajadores y más aún para quienes son cabeza de sectores sindicalizados, no logra hasta hoy superar las deficiencias que tiene el servicio eléctrico en Tarija. Cortes intempestivos de energía eléctrica, que se repiten desde hace cuarenta o más años, son atribuidos a causas técnicas como si el trabajo de quienes velan por el buen funcionamiento de la empresa no tuviese nada que ver.
Por otra parte, la población padece desagradables olores que se sienten a toda hora en la ciudad consecuencia de la falta de una planta moderna de tratamiento de aguas residuales o la tan anunciada mitigación de olores que no llega aún, después de años de pedírsela. Proyectos van y vienen, estudios se realizan con pericias técnicas, mientras el dinero para eso sigue saliendo sin que veamos obras reales después de tanto tiempo.
Lo peor es que la poca agua potable que hay, aunque se dice que hasta el 2020 tenemos asegurada la dotación, es desperdiciada por los ciudadanos que lavan calles y autos con mangueras a toda hora. ¿Y el control social o institucional dónde está?
La basura es otro problema grave que incrementa cada año. Las calles se han convertido por las tardes y las noches en botaderos, los escasos basureros que hay en gran parte de la ciudad no abastecen y en zonas lejanas del centro citadino, ni siquiera la Empresa Municipal del Aseo Tarija puede mandar personal para limpiar calles y aceras.
Lo peor es que la gente no coopera en el mejoramiento de la calidad de vida, ni entre vecinos se apoyan peor podríamos dar una buena imagen a los visitantes.

Ads Banners