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Sáb, Jun
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Internacional

El presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim.

El organismo advierte de que las nuevas restricciones al comercio pueden descarrilar la recuperación.

EL PAIS ESPAÑA

La economía global se recupera. Es el pronóstico que hace el Banco Mundial, que mantiene que la expansión repunte este año al 2,7% gracias a la mejora del comercio y de la confianza junto a la estabilización del valor de las materias primas. Es tres décimas más que en 2016 y subirá al 2,9% el año próximo, para quedarse ahí en 2018. Pero la recuperación, advierte el organismo, sigue siendo frágil.
La misma lectura se hace para América Latina. De una contracción del 1,4% en 2016 y del 0,8% en 2015 volverá a crecer un 0,8% este año gracias a que Brasil y Argentina emergen de la recesión. De ahí volverá a repuntar al 2,1% en 2018 para llegar al 2,5% en 2019. Pero la recuperación es menor de la que se anticipó en enero. La proyección para este año se recorta cuatro décimas y dos la del que viene.
Por países, la economía brasileña crecerá un 0.3% en el ejercicio en curso tras una tasa negativa del 3,6% en 2016. Es dos décimas menos de lo esperado. El que viene se mantiene un 1,8%. Para la argentina la expansión será del 2,7% este año y del 3,2% el que viene, igual a lo que se dijo en enero. Se cita también al hablar de impulso a Chile, que crecerá un 1,8% este año y un 2% el que vine.
México sigue la tendencia inversa. El crecimiento se moderará del 2,3% el año pasado al 1,8% que se proyecta para 2017, aunque volverá a repuntar al 2,2% en 2018 y al 2,5% en 2019. La proyección para este año no se toca. Se recorta en tres décimas para los ejercicios sucesivos por una contracción de la inversión por la incertidumbre sobre la política comercial y de inmigración de Estados Unidos.
El año pasado había cuatro países de la región que están en recesión. Este son dos, Ecuador, con una contracción del 1,3%, y Venezuela, del 7,7%. La República Bolivariana será la única en negativo en 2018, con una recesión del 1,2%. El informe de perspectivas económicas proyecta, sin embargo, una expansión de la economía venezolana del 0,7% en 2019 aunque se debe a que no se degrada más que a una mejor.
El crecimiento para el conjunto de los países emergentes será del 4,1% en 2017, seis décimas más que el año pasado pero una menos de lo anticipado en el informe publicado en enero. La proyección es que toque el 4,5% en 2018, que se recorta también una décima. El grupo de los BRICS, el que integra las mayores economías (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) lo hará un 5% y un 5,2% respectivamente.
El Banco Mundial identifica como principal riesgo al crecimiento global “las nuevas restricciones al comercio, que pueden descarrilar la recuperación”. El otro temor es que la incertidumbre que rodea a las políticas que se adopten, en concreto en el ámbito monetario. pueda minar la confianza y las inversiones, lo que a su vez puede crear resentimiento en los mercados y provocar turbulencias.
El informe dedica un capítulo a analizar la deuda creciente de los países emergentes y en desarrollo. A final de 2016 empeoró más de diez puntos porcentuales del producto interior bruto en la mitad de los países cuando se toma como referencia el nivel de 2007. A los expertos le preocupa y advierten de que esta tendencia puede ser dañina para si se produce un incremento abrupto en los tipos de interés.

El presidente hizo su sorpresivo anuncio horas después de que la fiscal pidió a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) una aclaración del dictamen en el que autorizó a Maduro a convocar la Constituyente sin consulta en referendo.

La Fiscal General, Luisa Ortega y sectores del chavismo cuestionaron el proceso.

AGENCIAS

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró este jueves que la Carta Magna que surja de la Asamblea Nacional Constituyente será sometida a referendo, tras el rechazo de la fiscal general, Luisa Ortega, y otras figuras del chavismo a esa iniciativa sin consulta popular.
"La nueva Constitución saldrá a referendo consultivo para que sea el pueblo el que diga si está de acuerdo o no", prometió Maduro durante una reunión con su gabinete en el palacio presidencial de Miraflores.
El presidente hizo su sorpresivo anuncio horas después de que la fiscal pidió a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) una aclaración del dictamen en el que autorizó a Maduro a convocar la Constituyente sin consulta en referendo.
Para Ortega, la sentencia emitida el miércoles por el TSJ, acusado por la oposición de servir al gobierno, es un "retroceso" en "la progresividad de los derechos humanos" y en la democracia participativa.
La "participación popular ha sido reducida a su mínima expresión" en este proceso, subrayó la fiscal, al compararla con el proceso de la Carta Magna vigente, de 1999, para la que el entonces presidente Hugo Chávez convocó a referendo.
Pero tras aceptar la consulta popular, Maduro vaticinó que "saldrán los mismos de siempre a llamar a votar no". "Los derrotaremos", sentenció el mandatario socialista.
La fiscal puso también en tela de juicio que el TSJ haya avalado que el gobernante convocara a la Constituyente, pues señaló que éste sólo puede tener la iniciativa pero es "al pueblo" al que le corresponde hacer ese llamado.
"La convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente (...) es constitucional y legal. Ha hablado la Sala Constitucional y todos debemos acatar su sentencia", respondió Maduro.
Por segundo día continuó este jueves la inscripción de candidaturas para la Constituyente, en la que la oposición decidió no participar por considerar "fraudulento" el proceso con el que el chavismo, asegura, busca perpetuarse en el poder.

Jean-Claude Juncker (i), el primer ministro chino Li Keqiang y Donald Tusk, en una rueda de prensa de este viernes en Bruselas.

Bruselas y Pekín pierden una ocasión única para mostrar al mundo que pueden salvar el pacto del clima del golpe estadounidense.

EL PAIS ESPAÑA

Europa y China perdieron este viernes una ocasión única para mostrar al mundo que pueden salvar el pacto del clima del golpe estadounidense. Tras ocho meses de negociaciones fructíferas y una ambiciosa declaración pactada, los líderes de ambos bloques fueron incapaces de aprobar ese plan conjunto de apoyo al Acuerdo de París por divergencias en otros dosieres.
Bruselas y Pekín habían preparado una cumbre bilateral cuyo principal logro era ese espaldarazo al pacto de París, con compromisos adicionales en desarrollo de energías renovables. Pero la agenda de la cumbre contenía otros asuntos más controvertidos. Europa se negó a prometer a China que la catalogará como economía de mercado (lo que impide a la UE adoptar medidas antidumping en caso de que el país adopte prácticas desleales). Así que todos los acuerdos —y en particular el del clima— se convirtieron en rehenes de esas rencillas.
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el primer ministro chino, Li Keqiang, comparecieron ante la prensa con tres horas de retraso y sin decir una palabra del acuerdo contra el calentamiento global. Más tarde las instituciones confirmaron que no se había rubricado.
En público, los tres líderes enviaron mensajes de reprobación a la actitud de Trump. “La decisión es un gran error, mayor que el de Kioto. Pero la lucha contra el cambio climático continuará, con o sin Estados Unidos”, enfatizó Tusk. Juncker celebró que Li Keqiang “compartiera la infelicidad” por el abandono estadounidense del marco internacional por el medio ambiente. Y el mandatario chino añadió: “Se han producido cambios en la situación internacional. Son incertidumbres y factores desestabilizadores. Una relación estable entre la UE y China ayudará a contrarrestar las inestabilidades del mundo”.
Pero los líderes europeos han tardado poco tiempo en ver las limitaciones de esa nueva alianza que pretenden forjar con Pekín para suplir las carencias de un Estados Unidos en retirada. Bruselas pretendía presentar al mundo su alianza con China como prueba de que el pacto del clima seguirá vivo. Pero el símbolo no llegó a emerger. Fuentes europeas aseguran que el texto está cerrado y que se retomará más adelante. Por el momento, las divergencias en otros terrenos han impedido enviar al mundo la señal de unidad frente a la incertidumbre que genera Donald Trump.
La decisión de comparecer con el gobernante chino ya suponía un avance respecto a otras cumbres entre ambos bloques. Y del discurso ante los periodistas llamó la atención la encendida defensa que hizo Li Keqiang del libre comercio y del multilateralis.

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