24
Sáb, Jun
921 New Articles

Internacional

El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, y el secretario general de la OEA, Luis Almagro.

La canciller venezolana Delcy Rodríguez abandona la cumbre que pretendía sancionar la convocatoria de la Asamblea constituyente por el régimen chavista.

EL PAIS ESPAÑA

"Mucho se ha hablado de que hay una crisis humanitaria, pero es solo una excusa más para una intervención en Venezuela. Y no volveré a esta Asamblea mientras seamos un país libre y soberano", ha dicho este lunes la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, antes de abandonar airadamente la sala. Venezuela ni siquiera esperó a conocer el comunicado final que se iba a emitir en la cumbre y quemó así sus naves frente a la diplomacia de todo el continente al anunciar que abandona la Organización de Estados Americanos (OEA).
Lo hizo repartiendo críticas hacia el secretario general, Luis Almagro, a quien llamó "instigador de la violencia"; a la diplomacia mexicana, que calificó de "infantil"; y dirigiéndose únicamente al grupo de países "que no se han plegado", entre ellos Nicaragua, Cuba o Ecuador y algunos caribeños, la canciller les ha advertido: "Cuiden y vigilen su institucionalidad para que no se produzca una grave violación a la soberanía como la que pretenden con Venezuela".
"Así que, aunque el tono sea alto, medio o bajo, desconocemos cualquier resolución y el mecanismo tramposo que se ha seguido hasta llegar aquí", ha añadido la nueva estrella mediática y diplomática del chavismo, quien advirtió que otros países también estudian seguir su ejemplo y abandonar la OEA ante "el cariz que está tomando", ha asegurado sin querer citarlos.
A pesar de llegar con la delegación más numerosa de todas, más de 20 personas, Venezuela se ha marchado antes de que comenzara formalmente la 47ª Asamblea de la OEA de la que previsiblemente podría salir malparada por el empuje de 14 países, entre ellos los de más peso de la región, como México, Colombia, Argentina o Brasil –con el respaldo de Estados Unidos–, que buscan una rotunda resolución de condena a la gestión de Nicolás Maduro.
Al cierre de esta edición no se conocía el contenido de la misma, pero el borrador manejado inicialmente pedía frenar la Asamblea Constituyente que pretende cambiar el actual modelo político de Venezuela. Sin embargo, para ello se necesita el apoyo de los países caribeños, tradicionales aliados del chavismo.
Horas antes el canciller mexicano, Luis Videgaray, impulsor de la propuesta más dura contra Venezuela, había dejado claro que "solo apoyaremos una resolución clara", en referencia a un texto en el que se debía reflejar el deterioro de condiciones democráticas en Venezuela así como la necesidad de mantener "el respeto a la Asamblea Nacional, la elaboración de un calendario electoral, la libertad de presos políticos y el freno al proceso Constituyente que polariza más a la sociedad", afirmó.
"Piden un calendario electoral, dijo la canciller venezolana, pues aquí lo tienen: el 30 de julio, constituyente; del 8 al 10 de agosto, inscripción de las gobernaturas para las elecciones; el 10 de diciembre y en diciembre de 2018, elecciones presidenciales", ha respondido desafiante la canciller.
Precisamente la Asamblea constituyente ha sido uno de los temas más polémicos. Mientras que Venezuela considera una injerencia que se pida su suspensión, los países moderados dentro del G-14 (los países que buscan una resolución condenatoria contra Venezuela) lograron colar la palabra "reconsiderar" en lugar de suspender la Asamblea.
Más allá de precisiones diplomáticas la reunión previa de la OEA mantuvo el tono ríspido con que comenzó.
Para defender la causa venezolana en Cancún la canciller llegó decidida a jugar su última batalla ideológica dentro y fuera de los despachos. En la esquina opuesta, el nuevo contendiente, México, quien ha tomado la bandera de los países críticos. Además de que juega en casa, el país norteamericano busca el éxito diplomático con una dura condena al Gobierno de Maduro, jamás conseguida hasta el momento.

Juan Manuel Santos preside el consejo de seguridad tras el atentado en el centro Andino.

El presidente de Colombia asegura que existen tres hipótesis sobre el atentado en el centro Andino.

EL PAIS ESPAÑA

El Gobierno colombiano no permitirá que el atentado de este sábado en el centro comercial Andino de Bogotá influya en la agenda de paz iniciada en 2016 con la firma de los acuerdos entre el Estado y las FARC. El presidente, Juan Manuel Santos, ha reunido este domingo por la mañana al consejo de seguridad encargado del seguimiento del ataque que acabó con la vida de tres mujeres y dejó una decena de heridos cuando faltan tres días para que la guerrilla culmine la entrega de armas. Al término del encuentro, lanzó un mensaje de serenidad a la población y advirtió: “Hemos avanzado mucho para consolidar la tranquilidad de los colombianos y tengan la seguridad de que no vamos a permitir que lo logrado hasta ahora sea frenado por un puñado de extremistas, de cobardes o de quienes no quieren la reconciliación del pueblo colombiano”.
Estas palabras se enmarcan en un contexto concreto. Colombia se encuentra en la recta final del proceso de paz con las FARC tras más de medio siglo de conflicto armado y cualquier intento de desestabilizar el país contribuye a tensar el clima político y social. “El objetivo del terrorismo es sembrar miedo y división, y nuestra repuesta debe ser el valor y la unión para enfrentarlo”, ha señalado Santos. El presidente ha afirmado también que los investigadores trabajan con tres hipótesis sobre la autoría del atentado, que en estos momentos son de carácter reservado para evitar entorpecer su trabajo.
El premio Nobel de la Paz se ha centrado en la importancia de la tranquilidad y, sobre todo, de la unidad de los ciudadanos. “El valor y la fortaleza de los colombianos no pueden ser puestos en duda, en tela de juicio. Colombia ha enfrentado en el pasado con mucho éxito el terrorismo, sabemos cómo afrontarlo, el pueblo colombiano tiene la templanza, la resiliencia, el valor para combatirlo, y con éxito. Tenemos las mejores fuerzas armadas de nuestra historia, tenemos unas autoridades y unos equipos investigativos como nunca antes, por eso este caso no será una excepción y los resolveremos pronto”, ha resaltado antes de agregar: “Cuando la demencia ataca es cuando tenemos que responder con mayor cordura. Y, como en el pasado, frente a actos cobardes como el de ayer, los colombianos debemos unirnos, unirnos y ser solidarios, con la paz, con la reconciliación”.
Santos, que ha explicado que una de las víctimas de la explosión en un baño de mujeres del complejo comercial sigue en cuidados intensivos, ha afirmado que “los primeros días son esenciales para encaminar la investigación y lograr resultados”. Así, ha decidido suspender su visita oficial a Portugal, prevista para esta semana, aunque sí mantendrá el viaje a Francia para reunirse el miércoles con el presidente de ese país, Emmanuel Macron.

Emmanuel Macron obtuvo este domingo una mayoría absoluta abrumadora en las legislativas en Francia.

El partido del presidente de Francia y su aliado centrista del MoDem barrieron a los principales partidos históricos de izquierda y derecha al hacerse con 360 escaños de los 577.

AGENCIAS

Con su promesa de renovación de la vida política y una batería de reformas, el movimiento del presidente centrista Emmanuel Macron obtuvo este domingo una mayoría absoluta abrumadora en las legislativas en Francia, donde la oposición quedó malherida.
La República en Marcha (LREM) de Macron, creado hace poco más de un año, y su aliado centrista del MoDem barrieron a los principales partidos históricos de izquierda y derecha con unos 360 escaños de 577, muchos más de los 289 necesarios para la mayoría absoluta, según las estimaciones publicadas por los institutos de opinión.
Aunque holgada, esta victoria es inferior a los pronósticos de encuestas recientes que llegaron a predecir hasta 470 escaños a los centristas.
Y además se ha visto empañada por un índice récord de abstención en este tipo de comicios, que superará el 56%, según institutos. La victoria anunciada del partido del presidente, junto con un desinterés creciente por la política, ha disuadido a muchos votantes de acudir a las urnas. "Hace un año, nadie habría imaginado una renovación política semejante", se felicitó el primer ministro, Edouard Philippe.
La metamorfosis en la Asamblea Nacional saltará a la vista: la mitad de los nuevos diputados no han ocupado nunca cargos electos y proceden de la sociedad civil, habrá muchos más jóvenes y mujeres, y una mayor diversidad étnica.
En opinión del profesor de Derecho Constitucional Didier Maus, "se tiró todo lo que representaba un sistema anterior y se está intentando otra cosa".
El presidente más joven de la historia de Francia -tiene 39 años- y prácticamente desconocido hace apenas tres años se ha fijado como prioridad reformar el país de cabo a cabo con un abanico de propuestas socioliberales.
La nueva Asamblea Nacional empezará por votar tres proyectos de ley: uno sobre la moralización de la vida pública -tras una campaña deslustrada por diferentes escándalos político-financieros- otro para reforzar las medidas de seguridad contra el terrorismo y un tercero sobre la reforma del código del trabajo.
Oposición hecha pedazos
Con su triunfo bajo el brazo, el europeísta Emmanuel Macron acudirá en posición de fuerza el jueves y viernes a una reunión del Consejo Europeo en Bruselas.
En el poco más de un mes que lleva de presidente, Macron se labró una reputación a nivel internacional de hombre carismático. En mente de todos está la imagen del firme apretón de manos con el presidente estadounidense Donald Trump - interpretado como un desafío -, y su liderazgo mundial en la lucha contra el cambio climático cuando Estados Unidos decidió salirse del acuerdo de París.
Puertas adentro, también hay quien dice que la victoria electoral de su movimiento en las legislativas se debe sólo a su arrebatadora personalidad. Los demás partidos se tienen que conformar con resultados magros.
La alianza de conservadores terminaría con entre 126 y 131 diputados, de los cuales una parte está dispuesta a apoyar al partido de Macron, siempre según estimaciones de los institutos de opinión. "Es más que una derrota, es el final de una época", comentó la exministra de derecha Valérie Pécresse.
Los socialistas y sus aliados pierden la mayoría y acaban por los suelos con entre 45 y 50 escaños tras el impopular gobierno de François Hollande, marcado por el desempleo y los atentados yihadistas.
El ultraderechista Frente Nacional (FN) pasaría de dos a ocho escaños. Su líder Marine Le Pen, finalista con Macron en las presidenciales de mayo, se estrenará en el hemiciclo con su primera banca. "Frente a un bloque que representa los intereses de la oligarquía, somos la única fuerza de la resistencia", dijo Marine Le Pen, que aspiraba no obstante a liderar el primer partido de la oposición y ni siquiera tendrá grupo parlamentario propio.

Más artículos...