Trump sopesa una acción militar en Siria en respuesta al ataque químico

Trump habla con los periodistas a bordo del Air Force One.

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El Pentágono presenta posibles opciones, mientras Tillerson cuestiona el futuro de El Asad.

 

EL PAIS ESPAÑA

El Gobierno de Donald Trump sopesa tomar acciones militares como respuesta al ataque químico en Siria en el que murieron cerca de 90 personas y cuya autoría atribuye al régimen de Bachar el Asad. La Casa Blanca ha pedido al Pentágono un abanico de hipotéticas represalias pero el presidente estadounidense no ha tomado ninguna decisión sobre si lanzar bombardeos contra el Ejército sirio, según anunciaron este jueves fuentes militares.
“No quiero decir lo que voy a hacer respecto a Siria”, dijo Trump a los periodistas que le acompañaban a bordo del Air Force One de Washington a Palm Beach (Florida), donde se reúne con el presidente chino, Xi Jinping.
El republicano evitó revelar si cree que El Asad debe abandonar el poder, algo que ya hizo en la campaña electoral y que le distancia de la posición oficial de la anterior Administración. “Creo que lo que ha pasado en Siria es una desgracia para la humanidad, y él [El Asad] está allí, y supongo que él está gestionando las cosas, así que supongo que algo debería ocurrir”, dijo con ambigüedad.
Sin embargo, el secretario de Estado, Rex Tillerson, fue más tajante. Explicó que Washington está considerando una “respuesta seria” a la matanza química y sugirió que el presidente sirio debería dimitir, algo que el Gobierno estadounidense dijo la semana pasada que no era una prioridad.
Trump aseguró el miércoles que su actitud sobre El Asad “ha cambiado mucho” después del ataque químico del martes en el norte de Siria y que, para él, “había cruzado muchas líneas”. Fue una alusión a la promesa de Barack Obama, su antecesor en la Casa Blanca, que aseguró que el uso de armas químicas por parte del régimen de Damasco sería una “línea roja” que le llevaría intervenir militarmente contra las fuerzas de El Asad.
En agosto de 2013, después de un ataque químico en el que murieron más de 1.400 civiles, Obama propuso lanzar una campaña de bombardeos contra posiciones del régimen sirio, pero la canceló a última hora cuando decidió negociar con Rusia un acuerdo para que Damasco eliminara su arsenal de armas tóxicas.
EE UU ataca desde 2014 posiciones del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas inglesas) en Siria y tiene 900 soldados desplegados en el país. Pero no toma ninguna acción militar contra el régimen, que también combate a los yihadistas. Cualquier intervención de Washington contra El Asad dispararía la tensión con Moscú, el principal valedor del dictador sirio y al que apoya militarmente, y supondría un punto de inflexión en los seis años de sangrienta guerra civil siria. Trump, que defiende un papel más aislacionista de la primera potencia mundial, aboga por mejorar la relación con Rusia.
El ataque químico parece haber alterado la ecuación de la nueva Administración norteamericana. “El papel de El Asad en el futuro es claramente incierto, con los actos que ha tomado parecería que no hay un papel para que él gobierne al pueblo sirio”, señaló Tillerson en una rueda de prensa en Palm Beach tras recibir al presidente chino.

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