Venezuela: Maduro presiona a los trabajadores públicos para garantizar su apoyo en la nueva Constitución

Maduro, en un encuentro con trabajadores públicos.

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El presidente de Venezuela inicia una gira para obligar a la administración pública a votar en la elección de los diputados de la Asamblea Nacional Constituyente.

EL PAIS ESPAÑA

El régimen de Nicolás Maduro comienza a darle contenido al proyecto de la Asamblea Nacional Constituyente. El gobernante venezolano ha anunciado las dos primeras leyes que pedirá al pleno: una para regular todos los bienes que se comercian en la economía y otra para enjuiciar a las personas que han hecho parte de las violentas protestas ocurridas durante los últimos tres meses. “Será una ley constitucional que le dará poderes plenipotenciarios a la Comisión por la Verdad, la Justicia y la Paz para que enjuicie y establezca la verdad de todos los crímenes que se han cometido durante el ‘guarimbeo’ (protestas) del año 2017”, detalló.
El anuncio sugiere que la fiscalía, comandada hoy por la bestia negra del régimen, Luisa Ortega Díaz, ya no tendrá la titularidad de la acción penal. También luce como una vendetta contra quienes responsabiliza de la crispación y la caótica situación que ha vivido Venezuela en varios tramos de su gobierno.
Maduro ya cuenta con una superintendencia encargada de vigilar los controles de precios, los precios de venta máximos, y dispone de leyes que le permiten sancionar a los infractores, pero está convencido de que la Constituyente le pondrá coto a la meteórica escalada de precios. Con la inflación más alta del mundo, con un aparato productivo desmantelado y con apenas divisas para sustituir con importaciones lo que dejó de producirse en Venezuela, el gobierno enfrenta un crónico atolladero que ahora quiere resolver mediante el supremo dictamen de un congreso de 565 integrantes. Varios de los candidatos a diputados creen que la inflación es inducida por agentes especuladores extranjeros.
Esa idea de vender un proyecto como la panacea no es nueva en el régimen bolivariano, pero esta vez buscan con ahínco evitar una masiva abstención. Maduro tiene los niveles más bajos de popularidad para los estándares del chavismo -20,8 por ciento en mayo, según la reconocida encuestadora Datanálisis- debido al desastre económico provocado por la obstinada imposición de un modelo de desarrollo centralista y hostil con la empresa privada. Por eso, la gira que inició el jueves por todo el país busca evitar que el domingo 30 de julio, cuando se escogerán a los diputados, se vea el espectáculo de centros de votación desiertos o con pocos votantes.
En su primera parada, en una asamblea de trabajadores del sector minero y metalúrgico en Ciudad Guayana (suroriente del país), el Presidente ha pedido que se utilicen las listas de los empleados de toda la administración pública para vigilar que todos voten “sin excusas”. Tomen la nómina de todas las instituciones, empresas, y organicémonos desde ya”, exigió Maduro al jefe de campaña, Héctor Rodríguez, a quien ordeno que formara “comités constituyentes” para dar seguimiento por cada empresa.

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